Ésta debería ser la madre de las explicaciones de toda la enmarañada trama que se empezará a desenredar para ti. Éste texto debería ser francamente un astrolabio, un arriba cardinal hacia donde mirar cuando simplemente los espejos se rompan porque no soportan más las cosas muertas. Ahora debo escribirlo.. no soporto tanta presión

martes, mayo 8

Cautivo

Y que la va a bailar el huinca digo yo, si no es más mía que de mi gente y lleva mis pies de heridas y tierras lejanas. Testigos de grilletes oxidados y peso de metales y minas escondidas y la pena eterna bailan mis piernas a la rumba guitarreada, y que la va a bailar el huinca digo yo, si hasta pa andar a caballo es tieso.

Se le arma fuego como lo hacían allá... fuego de magia de rito y de gente y s'abre la fiesta y después de tres bailoteos llega el huinca y que parece que lo vayan a pintar de nuevo, se saca un pañuelo del cinto y trata de zapatearla. No como uno que tiene los pies curtidos de tanta sal y yaga y la baila piel con barro y si se cae la arregla y se vuelve a parar.

Después de tirar a mis hermanos a morir de plomo que no es de nosotros, y eso si fuera lo único (y no es poco) pero haberle regalado la fiesta al huinca... no será mucho digo yo.

Que la va a bailar el huinca si más que risa que da cuando se para entallao y se muerde la boca tratando de seguirlo a uno, y uno no lo mira al huinca... mira la tierra lejana, el león y las jirafas y las planicies de oro de verano eterno... uno mira a la madre de nuevo.

2 comentarios:

Katharsis dijo...

Me pareció delicioso el decoroso lenguaje de un incomunicable indígena, de un folclórico de verdad y su mirada irónica acerca de lo que somos...huincas ladrones que se apropian de un terreno ajeno (lo que en realidad sería expropiación) y además siendo tan descarados de seguir atropellando al intelectual inventor de la verdadera y original patria...verüenza me da a veces... pero así es la cosa...

Me fascinó el relato, creo que por lo peculiar del lenguaje sobre todo, y de un tema que no provoca resentimiento o que panfletea ismos de un mensaje desgastado...

Un gran abrazo...nos leemos y comentamos...

Nicolai

Atus dijo...

(¿Cómo partir un comentario para un escrito así... quizás de la peor forma?)

La verdad, que es dulce saborear aquella serpiente de la espontaneidad (como diría un amigo), que es la gran riqueza de lo que aún con bastante ademán de irresponsabilidad llamamos "nuestro" (eso que es nuestro cuando nos reconforta, y cuando nos "avegüenza" es ajeno), aún así es lo bello de quien se es sincero, más que a su geografía de nacimiento, a lo que el calor guía a esta "serpiente" de Sinceridad.

Me gustó, imaginarse la situación no le deja al lector mucho despliegue físico, pero al menos verla es gratificante.

Saludos.

P/S: Me acabo de dar cuenta que mi cuenta no existía.