Ésta debería ser la madre de las explicaciones de toda la enmarañada trama que se empezará a desenredar para ti. Éste texto debería ser francamente un astrolabio, un arriba cardinal hacia donde mirar cuando simplemente los espejos se rompan porque no soportan más las cosas muertas. Ahora debo escribirlo.. no soporto tanta presión

martes, marzo 25

Dos formas de morir y breve relato que las solapa

I

Hay esa muerte que nos gratifica, la muerte que no coagula, que no se aglutina, que no se categoriza (-1- no es una cuestión de deseo, es imperativo categórico de las cosas vivas frente a la gente que muere [o que vuelve confiando, que no es lo mismo]).

"Alguien me espera" dijo el que camina, dice su paradonde que es volver. Sorpresa que me llevo cuando nada está donde lo dejé: Todo está re-ubicado, re-creado.

La ubicuidad natural de las cosas es el mimismo, y cuando cambian de lugar because -1-, yo puedo

a) morir

b) es otra historia, (no se de dónde.. tiene que ver más con tigo)

Si a) entonces replegarse, entonces ausencia (que la causa de a) sea la causa de a) tiene fines pedaegógicos y mecanísticos; pero yo honesto no te puedo mentir: a) Está o no está; independiente de la ubicación de las cosas y es más: Prescindiendodellasssshhhhhh)

La explicación de las ausencias me vuelve más ausente másausente msaunte msnte mt e.

La pregunta fundamental es cómo voy a morir, si re-ubicado o ausente. Sólo yo-tú lo sébemos. Si TU no me encuentras no sabrás si me moví o si estoy escondido tras las capas de silencio, si YO creo que no estoy entonces no sabré donde.

II

Las últimas horas dormidas del sabado soñaba con un diluvio. Yo estaba en la Plaza Baquedano, desorientado y con miedo y con frio y mojado y sindónde.

El Río Mapoco se habia desbordado y seguía dos cursos perpendiculares, uno era por entre el cemento y la pena y otras cosas de fierro; y el otro por Vicuña Mackena sin respetar el sentido del tránsito (ya que iba hacia el sur y por doblar en Alameda y you know y doesn't matter if you don't).

Bordeaba yo por Andres Bello, todo profundamente oscuroscuroscuro. Caminaba con miedo, caminaba angustiado, me tropezé y dejé caer algo sin darle importancia. sssiempre el pedal incessssante era el río y la lluvia (fina desas que mojan harto).

Entré a algo que no supe pero la calle era Becerra. Una mujer me recibió, deprontomé conciencia de lo que había dejado en el camino (no recordaba donde porque todo tan oscuro). Re-hice mentalmente el camino de lluvia y tropezones desde la Plaza Baquedano, iluminada tenuemente por las luces débiles y amarillas, y luego cruzar, enfilar por Andrés Bello y la oscuridad y la oscuridad y el pedal y el pedal y despertar; sin coagular. Solo dejar de soñar.

El único puente el pedal. Afuera regaban (el puente), yo abrí tímido las cortinas; el viernes había llovido un montón y cada infíma gota que quedaba en cada hoja de cada árbol magnificaba la luz.

Vi nacer ante mis ojos nublados la re-creación entera. Luego sonreí.

1 comentario:

Salvador dijo...

no entiendo nada en el ¿capítulo I?
Lo intento e intento
peor nunca entiendo lo que escribes
Excepto algunas pequeñas cosas, que en general siempre me agradan...